Finanzas

Prolongar el impuesto a la banca provocará un nuevo agujero al sector justo cuando bajen los márgenes

Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter, Unicaja
Sedes de los principales bancos españoles.
Eduardo Segovia
  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

La prolongación del impuesto extraordinario a la banca más allá de 2024, a la que abrió la puerta la vicepresidenta Nadia Calviño el jueves, puede hacer un nuevo agujero al sector justo en el peor momento: cuando los márgenes se reducirán porque los tipos de interés habrán bajado respecto a los niveles actuales. Lo cual explica el fuerte castigo a los valores bancarios en Bolsa el jueves, del que no logró recuperarse el viernes.

El Gobierno de Pedro Sánchez justificó este tributo por los «beneficios extraordinarios» que estaba obteniendo la banca gracias a las subidas de los intereses por parte del BCE, que las entidades trasladan a los préstamos vivos a tipo variable ligados al euribor.

Aparte de que el sector siempre ha negado que esos beneficios fueran extraordinarios, sino que se trataba de una vuelta a la «normalidad» tras seis años con los tipos en negativo, las alzas del banco central ya están tocando a su fin: en el mercado hay dudas sobre si ya han tocado techo o queda una subida más en septiembre, que en todo caso será la última.

Con este escenario, el propio sector prevé que los márgenes empiecen a estabilizarse ya en la última parte de este año, puesto que toda la cartera de crédito se habrá repreciado ya (normalmente, la cuota de los préstamos se revisa una vez al año). Y que empiecen a bajar el próximo año, salvo que las entidades acometan mayores reducciones de costes mediante despidos y cierres de oficinas, o bien mediante fusiones.

Pero además, si la inflación sigue moderándose y la economía de la zona euro mantiene su debilidad actual o incluso la agrava -un escenario muy probable- la autoridad monetaria que preside Christine Lagarde comenzará a bajar los tipos. Algo que los analistas esperan que ocurra en el primer o segundo trimestre de 2024.

Traslado al cliente

Por tanto, ya el próximo año coincidirá el impuestazo con una bajada de márgenes, y no se justificará por los supuestos «beneficios extraordinarios». Alargarlo a 2025 no hará sino empeorar la situación, salvo que la inflación experimente otro fuerte repunte y el BCE vuelva a subir los tipos.

Esta figura tributaria había recaudado 637,1 millones en el primer pago adelantado que tuvieron que realizar las entidades en febrero. Dado que los márgenes han mejorado en los trimestres posteriores, es de esperar que la recaudación total este año supere los 1.200 millones.

Si el impuesto se prolonga finalmente cuando los márgenes estén bajando y, con ellos, la rentabilidad (este año es el primero en que supera el coste de capital), el sector tiene claro que no le quedará más remedio que trasladar ese coste a los clientes, como adelantó OKDIARIO. Lo hará mediante unos mayores intereses de los créditos nuevos y mediante una remuneración de los depósitos aún más baja que la actual.

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